Historia
El emplazamiento de Agüero es sumamente pictórico y montaraz, sobre
la cumbre de una elevada loma, a considerable altitud respecto del cercano
curso del Gállego, encerrado ya en las montañas prepirenáicas y dominando
un amplio valle. Al norte, este valle se halla cerrado por la espectacular
sierra llamada Mallos de Agüero, con las caprichosas formas en sus masas
de conglomerados, de tinte ligeramente rojizo, típico de la era Terciaria;
muy similares a los más conocidos Mallos de Riglos, situados en la orilla
opuesta del Gállego. Los Mallos de Agüero son una estribación de la
larquísima sierra de Santo Domingo.
El origen de Agüero, como el de la mayoría de las localidades en la
abrupta franja prepirenaica, se remonta a la época de La Reconquista;
únicamente quedan vestigios del castillo, que ya existía a fines del
siglo X, y del cual conocemos documentalmente los nombres de sus diez
"tenentes" que lo custodiaron a lo largo de los siglos XI y XII hasta
que cesó su interés táctico. A título de pequeña curiosidad histórica
citaremos que a comienzos del siglo XII, la reina Berta (viuda de Pedro
I de Aragón) gobernó desde Agüero el llamado REINO DE LOS MALLOS, que
incluía Murillo, Marcuello, Riglos y hasta Ayerbe.